¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Ahora: ¡lucha popular y abstención!

La legalidad del notorio triunfo electoral de Juan Manuel Santos es discutible por los ríos de dinero utilizados para comprar conciencias, por las manipulaciones de las encuestas, por la falta de garantías a la oposición y la incertidumbre que ronda los resultados del 14 de marzo preñados de ilegalidad y corrupción de cientos de miles de votos. Santos ha sido catapultado por Uribe que en la historia del país es el presidente campeón en la intromisión en la campaña a favor de su candidato y para despotricar de los revolucionarios, de los demócratas y del Polo.
Pero la realidad es cruda, de los ciudadanos aptos para votar (30 millones), la mayoría, más de 15 millones, no fueron a las urnas. Ellos le dañaron la fiesta a Santos porque junto a cerca de 5 millones de sufragantes expresaron rechazo a la continuidad del "uribismo". Acudiendo a diferentes visiones y profundidad en sus análisis, toma más forma la corriente opositora que vota y va a la acción popular combinando diferentes formas de lucha, corriente que tiende a incrementarse a pesar de la persecución sin pausa de Uribe mediante el terrorismo de Estado con el DAS y su empresa criminal, con el auspicio del paramilitarismo que hostiga, amenaza, desaparece, desplaza y asesina líderes populares y comunidades enteras, con la utilización de procesos penales injustos, con la penalización de la protesta social y demás formas antidemocráticas de acción violenta contra el pueblo, combinadas a conveniencia.

Paradójicamente, los mismos factores que promueven a Santos lo tienen minado,

en riesgo, sin haber concluido la segunda vuelta y sin posesionarse como Presidente de Colombia ya siente el frío de las dificultades de "gobernabilidad" que le esperan. La inestabilidad que afronta el gobierno por los efectos de la crisis económica del país, por las violaciones del DIH y de los DDHH con "los falsos positivos" y del derecho internacional con la invasión a Ecuador y el tratamiento a la República Bolivariana de Venezuela, casos rechazados ampliamente en el mundo que heredará su artífice y sucesor, esa inestabilidad también tiene continuidad con Santos.
La correlación electoral y la maquinaria estatal de Santos augura su triunfo el 20 de junio, luego la "unidad nacional" propuesta no la anima principalmente lo electoral, tiene el valor político que amerita un rechazo contundente de las fuerzas progresistas, democráticas, de izquierda y revolucionarias, de las organizaciones obreras y populares, porque busca la "concertación" y "la inclusión" en un pacto para que los ricos no paguen la crisis y el "sudor y lágrimas" por los ajustes económicos que impone el imperialismo los acepten los pobres como sacrificio inevitable.
Hereda Santos las contradicciones entre burgueses y la polarización de la lucha de clases, la "confianza inversionista" agudizó la contradicción entre capital y trabajo, entre los pueblos y el imperialismo, colocó al proletariado y a todos los explotados y oprimidos por el capital en el centro de las luchas que se desarrollan, causa esencial de la derrota de las tesis de neutralidad o "centro".

Aunque los candidatos más difundidos no hayan mencionado el tema y en sus banderas las relaciones obrero-patronales no se mencionen o lo hagan para proponer la disminución de salarios y pensiones que incrementa este antagonismo insoluble bajo el capitalismo. Pero tampoco las banderas del campesinado pobre y medio están destacadas, las batallas por la soberanía nacional ante la dependencia e intromisión descarada del imperialismo también se han soslayado en medio de la carencia de debates y con la bandera de abstención activay beligerante debemos invitar a realzarlas.
La maniobra de utilizar a Mockus y reencauchar ex figuras del pasado sindical y de la izquierda para engañar gracias a la manipulación de encuestas amplificadas por los medios masivos fue una medida que no llenó la expectativa. Santos dobló en votos al partido verde y el Polo logró casi duplicar la votación de las parlamentarias al tiempo que los reaccionarios partidos liberal y conservador de nuevo quedaron en los últimos puestos y por debajo de los polistas a pesar del aparato y dinero utilizados.
La corriente que lucha contra el gobierno y el régimen se verá más fortalecida al rechazar con vigor a Santos y explicar la realidad a quienes equivocadamente esperan alternativas con Mockus o votan por Mockus contra Santos.
Luego de nuestro acierto de apoyar condicionadamente al PDA y su candidato Petro para contribuir a mantener espacios útiles al desarrollo político y organizativo del movimiento de oposición al régimen, invitamos al pueblo a elevar la unidad para la lucha social y económica combativa, a dar fuerza y proyección política a la decisión de NO VOTAR en la segunda vuelta presidencial para mostrar el rechazo y las debilidades de los gobiernos oligárquicos.
Persistimos en la lucha por un gobierno de convergencia democrática antiimperialista y anti oligárquica sin cifrar esperanzas en lograrlo en frío, sin la lucha popular, en medio de la farsa electoral convocada a la medida de la oligarquía. Actuamos en esta campaña para acumular fuerzas mirando hacia la lucha por la conquista del poder popular y el socialismo