¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡Que la crisis la paguen los ricos!

El pueblo y Colombia demandan un Gobierno de Convergencia Democrática y Antiimperialista, sustentado en la organización y movilización del pueblo, que entre sus tareas esenciales enfrente la actual crisis y sus efectos.
Esta propuesta de gobierno tiene un programa popular que parte de un plan de emergencia para hacer que la crisis la paguen los ricos que contiene las siguientes bases:


1. Formar un Gobierno de Coalición con las fuerzas que luchen para conquistarlo.
-El gobierno se apoyará en la movilización general de las mayorías populares para asegurar cambios y frenar las fuerzas retardatarias que busquen derrotarlo.
-Gobernará impulsando la organización social y política del pueblo, respetando su autonomía e independencia del Estado.
-Reconocerá plenamente el derecho de los trabajadores y el pueblo a la petición, negociación, protesta y huelga.
-Establecerá contactos directos con las organizaciones populares y las vinculará a la generación y a la ejecución de cambios económicos, políticos y sociales del país.
-Reconocimiento a los derechos democráticos (políticos, económicos y sociales) de las regiones, las mujeres, los jóvenes, los indígenas y la negritud.
-Luchará por la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente al servicio del pueblo.
-No aplicará más el neoliberalismo, diseñará una nueva política económica y social.
2. Protección del ahorro nacional y del bienestar popular
-Presionar las nacionalizaciones y la intervención del Estado (que no es equivalente a la confiscación o expropiación) de los consorcios por ramas industriales estratégicas.
-Decretará un alza sustancial del salario mínimo e incrementará los salarios en general. Nacionalización del sistema de pensiones para volver al sistema de 'prima media'. -Derogatoria de la Ley 100 o de salud, de la Ley 50 o reforma laboral uribista y de la Ley "Agro Ingreso Seguro" y lucha contra los recortes del situado fiscal a departamentos y municipios.
-Reducción drástica del gasto militar y de seguridad para incrementar el gasto social e invertir en actividades productivas.
Reformas Agraria a favor del campesinado pobre y medio y de la auto suficiencia alimentaria de Colombia. Reforma Urbana a favor de la vivienda y la calidad de vida del pueblo.
-Intervención estatal de las instituciones financieras sin salvamento de sus propietarios, para proteger el ahorro individual de los hombres y mujeres del pueblo y demás ciudadanos honrados.
No aplicar políticas de salvamento de los banqueros irresponsables que con sus bienes deben responder a los ahorradores, fortalecimiento de la banca de fomento. Lucha contra la llamada “bancarización”.
-Supresión de intermediarios financieros para la adquisición de vivienda popular y dar paso a la banca estatal de fomento para la solución a las exigencias de los pequeños y medianos propietarios de la ciudad y del campo y eliminación del papel de la banca privada en estos campos. Eliminación de normas legales que rigen los remates por créditos hipotecarios y dar paso a un sistema que proteja al propietario frente a la voracidad de las instituciones financieras prestamistas.
-Protección del ahorro nacional expresado en las reservas internacionales, retirando el apoyo a la banca imperialista y vinculándose a iniciativas regionales alternativas como el Banco del Sur.
3. Fortalecimiento de la soberanía nacional
-Intervención del Estado sobre los monopolios privados que actúan en la explotación de materias primas estratégicas. -
Intervención del Estado en la actividad de los monopolios privados que tiene la prestación de los servicios públicos de energía y manejo del agua.
-No más privatizaciones.
-Defensa de la soberanía alimentaria con la intervención del Estado para garantizar la producción de alimentos.
-Defensa del mercado interno.
4. Política internacional
-Apoyo al Banco del Sur, al ALBA y Unasur para dar respiro económico y fortalecer la tendencia progresista y democrática continentalmente.
-Abolición del secreto comercial.
-Cierre a la importación de mercancías de los países imperialistas si afectan el desarrollo de nuestro mercado interno y el empleo, e impulso del intercambio con los países de América Latina y el Caribe.

 

(*) Participamos en la campaña política de las elecciones presidenciales del 2010 apoyando al PDA en la primera vuelta y ahora en la segunda estamos llamando a la abstención combativa dada la inexistencia de una candidatura que proponga algo a favor del pueblo y la soberanía nacional.
Hemos sorteado la falta de garantías políticas y su principal componente el terror estatal, para de cara al pueblo dar el debate político a las propuestas de la oligarquía pro imperialista rebatiendo al gobierno de Uribe, las propuestas de sus candidatos y del oportunismo; al tiempo, entregamos nuestras opiniones y, en particular, presentamos esta salida táctica que da perspectiva de poder a la lucha, que puede acumular fuerzas en grande, que tiene mayor importancia hoy que no se reúnen las condiciones políticas, organizativas y de lucha para conquistar un gobierno alternativo al sistema dominante.
La materialización de esta propuesta de gobierno táctico no depende de las farsas electorales convocadas al amaño del régimen, exige la vinculación del pueblo a diferentes formas de organización e incluye la combinación de todas las formas de lucha, destacando el papel de la acción política popular en las calles y plazas, con el paro cívico y el levantamiento masivo.
Por tanto, pensando en el poder popular y el socialismo, nos disponemos a continuar la lucha unitaria con el movimiento de oposición al régimen y al continuismo de corte fascista que encarna el “uribismo”. El pueblo puede avanzar con la movilización para lograr objetivos parciales en todos los planos de la lucha y las necesidades de la clase obrera y todos los desposeídos por el capital.
Colombia, mayo 30 de 2010