¡Primero de mayo unitario, combativo e internacionalista!
Los trabajadores de Colombia celebramos con mucha combatividad nuestro Día Internacional no sólo por el recuerdo de los héroes de Chicago, sino que también hay nuevas energías por estar en medio de situaciones de avance de las fuerza democráticas y de izquierda que derrotaron al paramilitar partido Arena en las elecciones presidenciales de El Salvador, que golpearon con fuerza a la oposición pro yanqui en Venezuela y Bolivia, así como propinaron una estruendosa derrota de la derecha socialcristiana y de otros colores en Ecuador con triunfo del Presidente Correa y de la izquierda que alcanzó –según datos iniciales-- cerca del 60% de los votos del pasado 26 de abril. Al mismo tiempo, el proletariado mundial celebra el fracaso del imperialismo en sus cumbres para tratar la gravísima y nunca vista crisis económica y la disposición a la lucha de los pueblos de Palestina, Irak, Afganistán y Cuba a no dejarse intimidar ni por las amenazas ni por la demagogia del nuevo inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, que tras de bambalinas pretende incrementar las bases militares –incluyendo el traslado de la base de Manta en Ecuador a costas de Colombia- para agredir a los pueblos que se aparten de su bastón de mando haciéndole perder mercados. Porque en el caso latinoamericano y caribeño, cuando la mal llamada guerra al narcotráfico es una propaganda oficial que no convence mayorías, los imperialistas no pueden argumentar la construcción de armas nucleares como hicieron para invadir a Irak y amenazar a Irán y Corea del Norte.
Los trabajadores colombianos celebramos el Primero de Mayo con la moral en alto por el anuncio de huelga de los bananeros de Urabá, que sería una continuación de las luchas de los obreros de la caña y de los trabajadores de la justicia a finales de 2008. Por las acciones de los trabajadores Portuarios, de los obreros de las grandes minas del carbón de El Cerrejón y de La Jagua de Ibirico, que –así como el paro de los camioneros-- se juntan con las protestas de los indígenas, las negritudes, los moto taxistas, vendedores ambulantes y demás explotados de campos y ciudades para enfrentar la crisis económica y política que sacude al sistema capitalista y potencia la inconformidad obrera y popular en todo el mundo, dando pie a las luchas que han de conducir a que la crisis la paguen los ricos y a derrotar el proyecto fascista de “Estado Comunitario” agenciado por Uribe Vélez en nombre del imperialismo y de los sectores más reaccionarios de la oligarquía lacaya hoy plagada de luchas intestinas que la debilitan.
La corrupción que carcome al gobierno la confirma el enriquecimiento ilícito de los avivatos hijos del presidente Uribe, lo que se conoce de las relaciones del uribismo y grandes banqueros con la existencia y cierre de DMG perjudicando a cientos de miles de colombianos, al igual que las absoluciones del Procurador del bolsillo y las revelaciones de jefes paramilitares como “Don Berna” confirman a Uribe como un gobierno que aprovecha las fortunas de los narcoparamilitares para su elección y reelección y para enriquecer más a monopolistas de Colombia y Estados Unidos.
El manejo truculento del referendo reeleccionista es otra fotografía de una suma de asqueantes factores de corrupción y antidemocracia, que derrotará el pueblo fortaleciendo la corriente progresista, democrática y de izquierda que avanza en Colombia, América Latina y el Caribe.
El desespero de Uribe y la coalición gobernante, ante los efectos de su mala política económica generadora de mayores y desastrosos efectos de la crisis capitalista mundial, lo ha llevado a extremos increíbles para tratar de proteger a los ricos aplicando al máximo el autoritarismo del régimen presidencialista de la Constitución del 91, llegando a niveles nunca vistos de intolerancia y abuso de sus grandes poderes para apabullar al resto de ramas del poder y a las regiones de la geografía colombiana; apuntalando el terrorismo de Estado (“seguridad democrática”) con un régimen padre del narcoparamilitarismo como fuente de corrupción y politiquería.
Uribe usa perversidades para atacar al pueblo y la oposición, utiliza provocadores fascistas como el ministro de defensa y a José Obdulio Gaviria. Desde el primero de mayo del 2008 a la fecha hay varias decenas de sindicalistas asesinados y pululan los dirigentes populares amenazados y desterrados. Como si fuera poco, los crimines de Estado llamados “falsos positivos”, no cesan.
Uribe propone una agenda legislativa abiertamente antiobrera, antipopular y antinacional que no reconoce el fracaso mundial del modelo económico dependiente, neoliberal y al servicio de los monopolios que buscan multiplicar sus ganancias apoyados en la “seguridad democrática o inversionista”, que mantiene multimillonarios alivios tributarios a los grandes capitalistas en un país en que se anuncia una caída del Producto Interno Bruto, PIB, que tiende a estar cercano a CERO, como lo advirtió el PC de C (m-l) en su periódico Revolución (octubre de 2008).
Uribe arrasa con derechos laborales y sume al pueblo en la miseria con el desempleo, bajos ingresos, la insuficiencia alimentaria, las altas tarifas de los servicios públicos, así como con las medidas orientadas a aumentar los impuestos para cubrir el crecido faltante fiscal que ya se acerca a los tres billones de pesos. Es así como Uribe mantiene un precio especulativo de la gasolina y el ACPM que duplica el precio real y solicita un préstamo de 10 millones de dólares al FMI que acentúa la dependencia a las fracasadas recetas que no pudieron impedir la crisis cíclica mundial y acentúan la crisis general del imperialismo que saldrá muy debilitado del ciclo críticos actual, como lo confirman los palos de ciego de las cumbres imperialistas del G-8 y el G-20, al igual que la demagogia del imperialista Barack Obama en la “Cumbre de las Américas” de los imperialistas yanquis con los países dependientes de su llamado “patio trasero”. De allí que por empleo y justicia económica y social se movilizarán los trabajadores el Primero de Mayo para acumular fuerzas hacia nuevas acciones nacionales más contundentes.
El terrorismo de Estado y el guerrerismo son las armas predilectas de Uribe para enfrentar y criminalizar las luchas populares contra la crisis, por la libertad política y por el cambio. Ya no Uribe puede ocultar más la persistencia del paramilitarismo que abiertamente amenaza con panfletos que utilizan diferentes nombres para intimidar las barriadas populares y que ejecutan ciudadanos del pueblo para reafirmar su cobarde criminalidad garantizada con la impunidad del Estado.
A pesar de la flexibilización de las FARC, Uribe se niega al canje humanitario y plantea engañosamente un imposible “cese unilateral de hostilidades” cuando en cualquier tipo de guerra el cese de fuegos debe ser bilateral, es decir, entre las partes enfrentadas que en la Colombia de hoy implican no sólo a las FARC, que también incluyen al ELN, al EPL y a otras formas de organización militar popular que aunque no las mencione la prensa burguesa están cumpliendo sus tareas democráticas, antioligárquicas, antiimperialistas y revolucionarias.
Ya muchos más miles de colombianos luchamos para que Uribe renuncie, crece el coro ‘que se vaya’ antes del 10 de agosto de 2010. Pero son muchos cientos de miles más los colombianos convencidos de que la lucha popular impedirá una nueva reelección un Uribe, declarado ilegal e ilegítimo por la Corte Suprema de Justicia en 2008 por la yidispolítica, ahora debilitado hasta el punto de plantear nueva reforma política para nombrar las autoridades electorales y robar sus resultados.
Ante esta dramática realidad, con un Presidente que está a la cabeza de los descalabros y vinculado a crímenes de lesa humanidad, llamamos a persistir en ampliar y consolidar la unidad de acción popular para lograr conquistas económicas y sociales, invitamos a exigirle que se vaya y a lograr el adelanto general de las elecciones, debemos pensar en una candidatura presidencial –de clara postura democrática y progresista- para conquistar un gobierno democrático, antiimperialista, de amplia convergencia y sumar fuerzas en la lucha por la Asamblea Nacional Constituyente que defina una Nueva Constitución, de esta manera acumular fuerzas que lleven por los caminos de la solución política al conflicto político, social y armado que –en su última fase-- afecta al país hace medio siglo.
La situación mundial deja en evidencia la superioridad de la experiencia de la construcción socialista en el mundo y la caducidad histórica del capitalismo y lo erróneo de las teorías “socialistas” que respetan la propiedad privada capitalista. En esta situación invitamos a los trabajadores de Colombia y el mundo a corear de nuevo...


¡Combatiendo unidos venceremos!

¡ALZA GENERAL DE SALARIOS Y CONTROL DE PRECIOS!
¡NO MÁS PAGO DE LA DEUDA!
¡QUE LOS RICOS PAGUEN LA CRISIS ECONÓMICA!
¡ABAJO LA ECONOMÍA DE GUERRA! ¡NO MÁS BASES MILITARES YANQUIS EN COLOMBIA!
¡ACUERDO HUMANITARIO YA! ¡SOLUCIÓN POLÍTICA AL CONFLICTO ARMADO!
SOLIDARIDAD CON LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, LA REVOLUCIÓN CUBANA Y CON LOS PUEBLOS Y GOBIERNOS DE ECUADOR Y BOLIVIA.
OBAMA: ¡LIBERTAD INMEDIATA PARA LOS PRESOS DE GUANTÁNAMO!
¡FUERA YANQUIS DE IRAK, AFGANISTÁN Y PALESTINA OBAMA!
¡VIVAN LAS LUCHAS POPULARES!

Partido Comunista de Colombia (Marxista-Leninista)